Catedral de Pamplona, descúbrela

Hoy ¡madruga!, antes de entrar en la Catedral, recorre sus alrededores con la luz de los primeros rayos de sol.

Catedral de Pamplona

Sube por la calle Curia, estás pisando el “Cardus” o la calle principal romana que va de norte a sur. Llegas a una plaza, el antiguo foro romano, donde se cruzaba el “Cardus” con el “Decumanus”, que observarás a tu derecha (hoy calle Dormitalería). Tienes delante la fachada de la Catedral (1796), obra de Ventura Rodríguez, presidente de la Real Academia de las Bellas Artes de San Fernando. Obra de unas proporciones y elegancia admirables. 

Sería más fácil apreciarla si estuviese en París, con una gran avenida delante, y no en este casco viejo de altas casas y estrechas calles. Cierra los ojos e imagina la fachada que había antes: una sencilla portada románica con dos puertas, cada una con tres arquivoltas sobre sus correspondientes columnas, muy parecida a la fachada de Platerías de la Catedral de Santiago de Compostela, con una torre a cada lado. La de la izquierda más alta y rematada en un chapitel de ladrillo. 

Catedral de Pamplona
Vista aérea de la Catedral
Foto: José Luis Prieto

Llega pronto a la Catedral, poco antes de que termine la Misa de los Canónigos (9:30) así podrás pasearte tranquilamente por la nave principal y las capillas laterales acompañado por sus suaves cánticos. Disfrútala a solas, antes de que lleguen más visitantes. 

Interior Catedral
Interior de la Catedral
Foto: Verónica Quintanilla

Accede a las dependencias catedralicias a través de la puerta del Amparo, que es la que da al claustro. Aparece representada la Dormición de la Virgen. Fíjate en su policromía.

Puerta del Amparo Catedral de Pamplona
Puerta de El Amparo Foto: Patri Cámpora

Continua el recorrido por el lado izquierdo, de frente verás a los Reyes Magos adorando al Niño Jesús, y poco después estarás en la Capilla el Obispo Barbazán. Entra y asómbrate de su altura. Encima de la bóveda que ves, hay un torreón, y bajo tus pies, una cripta.

Catedral de Pamplona claustro
Claustro Foto: Verónica Quintanilla

Sigue recorriendo el claustro, recientemente restaurado, por lo que tendrás la suerte de ver una reproducción de las pinturas murales que fueron arrancadas: el sepulcro de Sánchez de Asiain, y el árbol de Jesé. No es fácil ver un claustro “vestido” y aquí lo tienes. Habrás notado que al andar se mueven las losas de piedra del suelo. Recientemente el claustro recuperó su actividad funeraria y lo que pisas son las losas de los antiguos nichos reconvertidos en columbarios.

Arbol de Jesé
Pintura mural árbol de Jesé
Foto: Patri Cámpora

Entre las pinturas murales recuperadas hay una puerta: la puerta Preciosa, que da acceso al dormitorio bajo de los canónigos. En vez de las celdas divididas con tabiques de madera nos encontramos con la exposición de Occidens, la cual ocupa todas las dependencias de los canónigos de esta Catedral, pues tuvieron vida regular bajo la regla de San Agustín hasta mediados del siglo XIX.

Exposición Occidens Catedral de Pamplona

Esta exposición está basada en el libro ¿Qué es occidente? del filósofo francés Philippe Nemo, recorre los orígenes de la vida cristiana en Pamplona y en Occidente, desde sus primeros moradores hasta nuestros días, la era de la Post verdad. No en vano, la excavación que vemos es una vivienda romana. Avanzamos y nos asomamos por una pequeña puerta que queda a la izquierda de la plataforma de acero negro que pisamos. Éste sí que es el dormitorio primitivo de los canónigos, al que en textos antiguos se referían como un lugar “húmedo e insalubre”.

Sigue recorriendo la exposición, baja una escalerilla, estás en la Capilla de San Jesucristo, siéntate, para tu ajetreada vida y por un momento trasládate a finales del siglo XII. Estás es una capilla palaciega, la del palacio Episcopal de Pamplona. Coge unos cascos. Lo que escuchas son los monjes del monasterio de Leyre cantando gregoriano. Sigue sentado, no te levantes hasta que el sosiego de esa música y la paz de esa capilla, te hayan emocionado.

Capilla de San Jesucristo
Capilla de San Jesucristo Foto: Patri Cámpora

La exposición te lleva al huerto del palacio, fíjate en el suelo que pisas de canto ruejo, y continúa por una zona expositiva de relicarios. Zona oscura, de poca luz,… que trata de recordar la época medieval.

Huerto de la Catedral de Pamplona
Huerto del palacio episcopal. Foto: Patri Cámpora
Occidens, sala medieval
Occidens: Sala medieval. Foto: Verónica Quintanilla

Para acabar en una gran sala, la sala de la modernidad, alegoría de la libertad personal. Terminamos la exposición, dudando si atravesar la sala por el lado de la tradición y los valores de Occidente o por la casa del mundo de “color de rosa”·donde vivimos.

Occidens: sala modernidad. Foto: Patri Cámpora

Salimos de nuevo al claustro gótico y avanzamos hacia la fuente próxima al refectorio, donde lavarse antes de cada comida. En el refectorio nos llama la atención el colorido de los escudos de las claves, son los apellidos de los nobles que tenían asiento en Cortes. Y podemos sutilmente acceder a la cocina con sus chimeneas y su color negruzco.

Claustro gótico Catedral de Pamplona
Claustro Catedral del Pamplona. Foto: Patri Cámpora
Chimenea Cocina
Chimenea de las cocinas. Foto: Verónica Quintanilla

Salimos ya al patio del arcedianato, con las viviendas de los canónigos, desde el que llegamos a la casa del campanero (sala de Fábrica). Aquí vivía Petra, la mujer del último campanero. Era una casa colorida, alicatados verdes, papel pintado en tonos azules, y muchos geranios… ¡casa siempre bulliciosa!, no en vano era la campanera. Poco queda de su casa, en la restauración fue imposible mantenerla, pero a cambio encontramos un lugar donde explicar cómo era la fachada románica y los avatares sufridos en la construcción de la nueva.

Subimos y accedemos a un espacio a doble altura, presidido por una vidriera moderna. Asómate y podrás ver el interior de la Catedral que hace un rato has recorrido. Y te preguntas ¿dónde estoy: fuera o dentro?  Pues en los dos sitios a la vez. Estás fuera de la Catedral gótica, fuera de su fachada románica, y dentro de la nueva fachada. Pues la fachada románica tenía tres cuerpos que remataban la catedral románica, quedando las naves laterales góticas a la vista. La nueva fachada tiene cinco cuerpos, cerrando todas las naves. 

En el recorrido de esta exposición podrás aprender cómo fue el concurso para la ejecución de la nueva fachada, el contexto histórico, ver piezas originales de remate de las torres,…. Podrás visitar el espacio bajocubierta, entra, avanza con calma hasta el fondo y desde el fondo obsérvalo. Espacio oscuro, siempre misterioso.

Espacio bajo cubierta Catedral de Pamplona
Espacio bajo cubierta. Foto: Verónica Quintanilla

Verás que la cubrición es de ladrillo y vigas de hormigón ejecutadas in situ en 1945, cuando se estaba ejecutando el pantano de Yesa. En el fondo podrás contemplar el exterior de una sencilla escalera de caracol. Si te fijas observarás grafitos antiguos: una torre, un pajarillo… habitualmente pasan desapercibidos. Con sólo girarte, podrás ver un video de cómo se construyó la fachada, nuevamente para y ve el video.

Continua la visita por la exposición, donde encontrarás la zona central destinada a los toques de campanas y la vida de los campaneros. Quédate un rato tocando…

Casa del campanero Catedral de Pamplona
Casa del Campanero. Foto: Verónica Quintanilla

Y terminamos nuestra visita subiendo a la torre norte, la que alberga la campana María, la más grande en uso en España, y que siempre ha marcado y sigue marcando los ritmos de esta ciudad.

Pamplona desde torre norte de la Catedral
Vista de Pamplona desde la Torre Norte. Foto: Verónica Quintanilla

Allí arriba observarás la Pamplona medieval con sus burgos, el conjunto catedralicio, y la Pamplona más moderna que se extiende allén de lo que puedas ver…


Verónica Quintanilla es arquitecto especialista en restauración de monumentos y edificios antiguos y miembro de ICOMOS y de ICOFORT. Junto con Joaquín Torres fue la encargada de redactar el proyecto y dirigir las obras de Restauración de la Fachada de la Catedral de Pamplona y Casa del Campanero.

Fotografías: José Luis Prieto, Chus Garzarón, Verónica Quintanilla y Patri Cámpora.

¿Te gustaría visitar la Catedral de Pamplona?

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