Para quienes vivimos en Canarias, el otoño es una estación que casi no existe. En noviembre, el termómetro sigue siendo agradable en las islas, pero el paisaje no cambia: ni hojas que caen, ni bosques que se tiñen de dorado, ni esa atmósfera de chimenea y recogimiento que tiene el norte. Viajar a Asturias en noviembre es precisamente ir a buscar eso: una estación que aquí no vivimos, con todo lo que la acompaña.
Olvídate de las masificaciones del verano. Noviembre es el momento de los paisajes espectaculares, de la gastronomía reconfortante y de la Asturias más auténtica. Además, con la escapada de CanariasViaja, ahora es el momento perfecto para organizar esa escapada.
Aquí tienes cinco planes concretos que te convencerán de hacer las maletas este mes.
1. Caminar por bosques de cuento (y ver los colores del otoño)

En noviembre, los bosques asturianos estallan en colores dorados y rojizos. Es la temporada perfecta para hacer rutas de senderismo sencillas pero visualmente impresionantes.
En lugar de las concurridas rutas de verano, te proponemos adentrarte en el Hayedo de Montegrande o recorrer la famosa Ruta del Alba (en el Parque Natural de Redes). Son senderos donde el crujir de las hojas secas bajo tus pies y el sonido del agua te acompañan en cada paso. Si buscas algo verdaderamente exclusivo, el Bosque de Muniellos es la joya de la corona otoñal (recuerda que el acceso está restringido a 20 personas al día, por lo que requiere reserva previa).
2. Covadonga y los Picos de Europa sin el ritmo del verano

Covadonga y los Picos de Europa son los grandes iconos de Asturias, y en noviembre el paisaje cambia por completo: verdes más intensos, montañas envueltas en nubes, bosques otoñales y una sensación de calma que en temporada alta es más difícil encontrar.
Es importante viajar con flexibilidad, porque el tiempo en la montaña puede cambiar rápido. Pero precisamente ahí está parte del encanto: Asturias no es un destino de postal fija, sino de paisajes vivos. Para quienes quieran una experiencia más tranquila, el entorno de Cangas de Onís, Covadonga y los pueblos cercanos permite combinar naturaleza, gastronomía y paseos sin necesidad de hacer rutas exigentes.
3. La temporada del Amagüestu y la cultura de la sidra

Noviembre en Asturias sabe a castañas y a sidra. Es el mes del Amagüestu, la fiesta tradicional que celebra la recolección de la castaña y la primera sidra de la temporada (la sidra dulce).
Pueblos como Navelgas (con su Noche Mágica) o Moreda (con la Fiesta de los Humanitarios) se llenan de música folk, mercados tradicionales y fuego. Es la excusa perfecta para visitar la Comarca de la Sidra (Villaviciosa o Nava), visitar un llagar tradicional para ver cómo se elabora y, por supuesto, aprender a escanciar.
4. Oviedo y Gijón: Cultura, compras y refugios con encanto

Las ciudades asturianas en otoño invitan al paseo relajado. En Oviedo, el casco antiguo empedrado alrededor de la Catedral de San Salvador y el mercado del Fontán son perfectos para una mañana de compras y cultura. Cuando apriete el frío, la Calle Gascona (el bulevar de la sidra) es el refugio ideal para entrar en calor.
En Gijón, cambia el baño en San Lorenzo por un largo paseo por el muro frente al mar, piérdete por las callejuelas del barrio marinero de Cimavilla y termina la tarde merendando en alguna de sus históricas confiterías.
5. Gastronomía de cuchara (y chimenea)

Si hay una época del año en la que el cuerpo pide la contundente gastronomía asturiana, es en noviembre. Después de una mañana de turismo, sentarse al calor de una chimenea en una casona o chigre de pueblo es una experiencia inigualable.
Es el momento de pedir una auténtica fabada asturiana (te recomendamos probar las de lugares emblemáticos como Casa Gerardo en Prendes o La Máquina en Lugones), un reconfortante pote asturiano o un buen cachopo para compartir. No olvides dejar hueco para los quesos locales (Cabrales, Gamonéu o Afuega’l Pitu) y un arroz con leche requemado de postre.
Tu escapada otoñal desde Canarias
Asturias en noviembre no es un viaje cualquiera; es una desconexión total a través de los sentidos. Es el contraste perfecto a nuestro clima canario y una oportunidad de disfrutar del norte a un ritmo pausado.
¿Te apetece vivir de verdad el otoño, con bosques de colores, castañas asadas y platos que entran en calor? Descubre nuestras escapadas diseñadas especialmente para residentes canarios y haz de este noviembre un mes para recordar.
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