Una ciudad, diversas miradas

Noe y yo amamos la ciudad en la que vivimos, Las Palmas de Gran Canaria, pero la disfrutamos y la miramos diferente.

Mientras yo quedo prendada por los edificios bellos, más bien románticos, ella es capaz de enamorarse de las relaciones con los volúmenes de un edificio o de sus aleros y sus sombras.

Mientras yo miro al suelo por si me resbalo o piso ciertas cosas, ella camina sobre empedrados antiguos centenarios que la conducen a calles antes desconocidas y ahora de sus preferidas como su calle Verdi.

calle verdi
Paseando por la calle Verdi

Mientras yo miro una puerta porque me atrae su color, ella es capaz de ver ese pequeño detalle de madera que el paso del tiempo ha dejado brotar de la pared para comprobar un trocito del dintel de madera antigua de la casa.

puerta antigua
Observando el paso del tiempo

Mientras yo paso por un parque infantil y solo me fijo en pequeñas caritas o gestos, ella es capaz de imaginar cómo sería un espacio ideal para peques ideado desde sus pequeñas cabecitas y no desde la de quien lo construye. Mientras yo veo una verja y jamás se me ocurriría abrirla y entrar, ella se atreve y te descubre un rincón de tu propia ciudad que ni siquiera imaginabas; del que nadie te había hablado jamás y que no vas a desvelar para que continúe el misterio, pero que fue un regalazo de una gran mañana de sábado con amigas.

arquitecta paseando por la ciudad
Aprendiendo a redescubrir la ciudad

Mientras yo me enamoro de una ventana por su belleza, ella es capaz de detectar los vidrios texturizados de Miguel Martín Fernández de la Torre, incluso acariciarlos con profunda admiración como quien se encuentra ante una obra de arte.

Mientras yo veo un banco y pienso en que allí una foto de alguien de espaldas molaría, ella ve diálogos de vecinos y si tendrán o no sombra para disfrutarlos. Mientras yo veo algo derruido, ella ve un pedacito de un antiguo muro de la ciudad. Disfruta observando las “capas de historia”, así las llama, de Las Palmas de Gran Canaria. 

Más allá de la belleza evidente

Cuando le planteé a Noe Tejera, arquitecta, artista y amiga, una ruta mirando hacia los edificios de la ciudad, en mi cabeza aparecieron los más bellos que conocía: el Gabinete Literario, la fachada de la Casa de Colón (cuya historia me sorprendió y les contaré más adelante), el Palacete Rodríguez Quegles, la Catedral, el Auditorio, infinidad de viviendas de la calle Triana y sus aledañas, de la calle Perojo o de Vegueta.

PLaza Cairasco Gabinete Literario
Plaza Cairasco y Gabinete Literario
Catedral
Catedral de Santa Ana

Pero ella no es tan evidente. Siempre he pensando de Noe, que además de conquistarte con sus palabras y su modo tan humano de conectar la arquitectura y el urbanismo con las personas; además de su capacidad para escuchar, estaba también su propio ritmo, su propia cadencia. No la imagino con prisas, aunque las tenga, como todos. Eso posiblemente le permite ver lo que otros no vemos.

Siguiendo el rastro de Miguel Martín- Fernández de La Torre 

Con esta ruta Noe me enseñó que la mirada se puede entrenar para muchas cosas, también para los espacios y las ciudades. Me enseñó, posiblemente sin querer, a reconocer a Miguel Martín- Fernández de la Torre por toda la ciudad. Pasé infinitas veces, antes de ese sábado de ruta, por sus edificios sin percatarme de que eran suyos, posiblemente sin preguntármelo.

Casa del arquitecto Miguel Martín- Fernández de la Torre

Siempre le asocié a Ciudad Jardín pero él está ahí, más o menos reconocible según la mirada, por toda la ciudad. Hicimos una primera parada en uno de los edificios de Miguel Martín- Fernández de la Torre tristemente bastante abandonado, en la calle Juan de Quesada. Pero aún en su estado, algo en ruinas, se apreciaban perfectamente esos elementos característicos del estilo racionalista de muchos de sus edificios.

Casa racionalista Juan de Quesada
Casa racionalista en calle Juan de Quesada

Nos los explicó en ese primer ejemplo y luego, casi se convirtió en un juego irlos encontrando en el resto del recorrido. Nos indicaba la calle que sería la siguiente parada y desde que llegábamos nuestros ojos iban buscando sus referencias y las encontrábamos. Creo que ahora tengo un radar capaz de encontrar y reconocer la obra de ese magnífico arquitecto y se lo debo a Noe. Otro regalazo. 

Casa racionalista
Casa de Miguel Martín Fernández de la Torre

Según Noe yo soy academicista, romántica y ecléctica en base a mis edificios preferidos, pero sobre todo romántica y sobre todo muy Rafael Massanet i Faus. Y yo sin saberlo todos estos años.

Casa del arquitecto Rafael Massanet i Faus.

En base a mi mirada actual, ella diría que mis arquitectos preferidos de la ciudad son Fernando Navarro y Navarro y, como les decía, sobre todo de Rafael Massanet i Faus. Esa es mi mirada actual, quizás cambie algún día, pero lo que me llevo conmigo es que ahora sé apreciar otros estilos aunque mis ojos no se clavaran en ellos a primera vista.

Algunos edificios enamoran a primera mirada y otros necesitan que alguien como Noe te muestre su belleza. Ahora siempre te imaginaré caminando sobre pavimento tradicional empedrado, mirando pedacitos de muro y dinteles de madera, apreciando el valor de una esquina en arquitectura, y adentrándote en pequeñas callejuelas antiguas y rincones escondidos. 

Calle vegueta

Sorpresas y tesoros escondidos por la ciudad

Me sorprendió comprobar cómo a veces pasas por lugares sin hacer preguntas. He recorrido infinidad de veces el camino que va desde el puente hasta la Catedral. De hecho, he fotografiado más de una vez la fachada medianera que está antes de llegar la catedral por la acera de enfrente. Pues resulta que ese no fue su destino original. Nació y estuvo en el interior de la catedral para albergar el coro. ¿Por qué lo arrancarían del templo para trasladarlo fuera de él? 

Ah, que casi se me olvida. Les tenía que contar la historia de la fachada de la Casa de Colón, una de las más fotogénicas de la ciudad, en el casco antiguo. La he fotografiado decenas de veces pensando que siempre fue así, tal cual la veía. Pues ayer descubrí que no, que está hecha de pedacitos de tres siglos diferentes. Algunos de sus elementos estaban incluso en otros edificios y se fueron colocando ahí, como conformando un collage que aunque no sea tan original como imaginaba, todo sea dicho, les quedó bonito. Puede que tú ya lo supieras, pero por si acaso tenía que contarlo.

Casa de Colón durante su reforma (Fedac)
Casa de Colón

Otra cosa que aprendí de Miguel Martín Fernández de la Torre es que parte de la ciudad que es hoy Las Palmas de Gran Canaria se debe a él. Antes había casas en Vegueta y en el Puerto, y entre ambos puntos una carretera. Él ideó y construyó varias de las viviendas que los unen, creando una ciudad contínua. Una visión más allá de la arquitectura de cada edificio, una visión como urbanista, con Las Palmas de Gran Canaria como un conjunto, un todo en su mente. 

Noe paseando por el antiguo Estadio Insular

El futuro urbanístico pasa por una arquitectura pensada para las personas

Ella me descubrió otra manera de mirar a Miguel Martín Fernández de la Torre y yo les voy a descubrir, si no lo conocen ya, uno de los proyectos de Noe y de Elsa Guerra, del estudio Arquitectura Anca. Se trata del proyecto de reforma de la grada de tribuna del antiguo Estadio Insular.

Una intervención con respeto al pasado, con mimo en cada detalle y pensando en quienes la van a disfrutar. Pensando no en aislar, sino en unir; no en tapar, sino en dejar ver, no en apartar, sino en conectar el espacio con la calle.

No sé si fue intencionado, pero el espacio está lleno de rincones fotografiables. El corredor te permite juguetear con las líneas; el deployé, con los desenfoques, los lucernarios, con los juegos de luces y sombras. Un lugar para flirtear con los volúmenes, los colores o los elementos, como las tumbonas…, un lugar donde huele a la lavanda y otras flores que nacen de jardines sobre semicubiertas, un espacio que me remonta de alguna forma a la infancia. Ella va por la ciudad admirando la huella de la historia, y con espacios como este, Noemí Tejera ya forma también parte de ella. 


Lucía Martínez, periodista, fotógrafa y editora del blog De andar por casas. El blog nació hace años, en un principio sobre decoración, y hoy en día está dedicado esencialmente a potenciar los negocios locales de Las Palmas de Gran Canaria.


¿Te gustaría disfrutar de Las Palmas de Gran Canaria a través de sus edificios? Te hemos preparado una oferta irresistible para que vivas esta experiencia.

  1. J.Miguel Martín-Fernández Periquet says:

    Seré feliz recibiendo esas historias arquitectónicas que prometen y para mi será un placer colaborar en aquellas pequeñas cosas que yo pueda aportar.
    En cuanto me escriban, les responderé con algunas “sorpresas” de mi particular cosecha.
    Saludos.

    • CanariasViaja says:

      Nos encantará escuchar tus aportaciones para seguir descubriendo todos los tesoros que guarda la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria,

  2. Buenos días
    Me gustaría invitarlas a descubrir mi Atelier Textil @ulitasloom. Soy Uli, artesana tejedora de telar y visitas a mi estudio con encanto están siempre bienvenidas. Estoy ubicada en un antiguo edificio de la Calle Rosarito a la vuelta de la esquina del Mercado del Puerto, una zona con mucha historia.
    Sería un placer enseñarles mi universo de tintes y textiles naturales.
    Uli

    • CanariasViaja says:

      Gracias Ulrike por tu comentario y por tu invitación a todos nuestros lectores a visitar tu taller. Esperamos poder visitarte pronto!

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