El verano en Murcia se vive junto al mar

Un paseo por la Costa Cálida para descubrir playas, chiringuitos y rincones especiales para sentir las vacaciones.

Pensar en el verano en Murcia, es pensar en el calor más tórrido posible. En la capital, los termómetros suben y, durante el día, la calima reina en las calles murcianas. Por eso, la mejor opción es tomar el fresco en la Costa Cálida. 

Costa Cálida

En este viaje, vamos a necesitar el pareo y las chanclas, vamos a ponernos las gafas de sol y pasear por mis rincones favoritos de la Región de Murcia durante el verano. En escasos 30 minutos desde el aeropuerto de Corvera podemos tener los pies en remojo.

Verano en Murcia

Verano en Murcia
Foto: Turismo de Murcia

Quizá el litoral murciano sea uno de los menos populares del Levante español, aún encontramos playas poco concurridas, calitas preciosas, chiringuitos desde los que puedes ver las puestas de sol más increíbles y tomarte un granizado preparado con limones naturales de la zona en una hamaca.

Suena bien, ¿verdad? Desde las playas de Águilas, que comparten arena con Andalucía, hasta las playas de San Pedro del Pinatar, que limitan con la provincia de Alicante, encontramos playas muy diferentes con un encanto especial. Pero me voy a centrar en mis favoritas, porque tengo muchas cosas que contaros.

Calblanque, escapando del mundo

 Calblanque
Foto: Turismo de Murcia

El primer día de playa yo lo dedicaría a visitar Calblanque. Dejando atrás la autovía de La Manga, que avanza entre huertos, nos adentramos en la Parque Regional de Calblanque. Durante el verano, para no dañar al ecosistema con la entrada y salida de coches, hay un autobús que nos acerca hasta las playas. Debemos dejar nuestro coche en la entrada del parque así que, antes de ir, consulta este link para ver horarios y precios de autobuses. Sin duda merece la pena. Porque, una vez allí, nos encontramos con la naturaleza en todo su apogeo. Pinares, dunas y acantilados acompañan a playas paradisíacas con grandes arenales y calas recónditas que hacen que desconectes del ajetreo y conectes con el sonido del mar.

Si lo tuyo es la aventura, te recomiendo algunas rutas de senderismo muy agradables por el Monte de las Cenizas o por la Peña del Águila. Quizá sea un buen plan acceder temprano, comenzar activando la circulación para acabar dándote un baño en el Mediterráneo murciano.

Con todo esto, nos va a dar hambre, así que, llegada la hora de comer y estando en esta zona, no podemos hacer otra cosa que probar un Caldero del Mar Menor. Un arroz meloso con un intenso sabor a mar y acompañado por unas rodajas de Mújol, pescado típico de la zona que se hierve en el caldo con el que se hace el arroz. 

Muy cerca de Calblanque, en Portman, hay un rincón que, sin las comodidades de un restaurante de postín y sin vistas a la bahía, podrás disfrutar de un pescado fresco de escándalo y de un caldero auténtico y delicioso: en Casa Cegarra.

Cabo de Palos, un puerto con encanto

Cabo de Palos en Murcia
Foto: Turismo de Murcia

Pero, si buscas un paisaje de ensueño sin renunciar a la calidad y chuparte los dedos con vistas al mar, pon rumbo a Cabo de Palos, una localidad pesquera con mucho encanto, con un pequeño puerto y un sinfín de calitas, que nos ofrece una oferta gastronómica sin desperdicio.

Mi recomendación es que reservéis en La Tana. Buen servicio, pescado fresco, ubicación inmejorable y, a lo que venimos, un caldero increíble que te traslada mar adentro en cada bocado.

Una vez en Cabo de Palos, después de comer, bien merece la pena un paseo por el puerto. Elige alguna de sus calitas para descansar un rato. Cala Fría, Cala de la Escalerica, Cala Reona, Cala Flores… Cada una de ellas tiene un encanto especial. Piérdete descubriendo calitas y practicando snorkel o buceo y así harás tiempo hasta el atardecer, que va a merecer la pena.

La costa de los dos mares

Mar Menor Murcia en verano
Foto: Turismo de Murcia

Si en esta zona preguntas por el Mar Mediterráneo, pronto se darán cuenta de que no eres de aquí. En la región hay dos mares: el Mar Menor y el Mar Mayor, y si las playas con grandes arenales y calas entre acantilados son propias de este último (Mediterráneo), el Mar Menor nos regala los atardeceres más espectaculares de la zona.

Cuando el sol empiece a caer, será la hora del chiringuito. Es momento de descubrir La Manga, adentrarte entre los dos mares en esa hilera de tierra urbanizada. La Manga tiene 17 km de edificios, restaurantes y playa. Puedes llegar hasta el final, pero para disfrutar de un atardecer con encanto, no hace falta que pases del km 4. En el Chiringuito ZM Isla del Ciervo podrás ver caer el sol entre veleros e islotes, tomándote un cóctel y respirando la brisa del mar. En ese momento, redescubrirás el significado de las vacaciones.

Atardecer  en Murcia

Bañarte en el Mar Menor es toda una experiencia. Sus aguas ya se empiezan a recuperar de los desastres naturales y, aunque es difícil encontrarte con los caballitos de mar que antes cabalgaban por la orilla, sí merece la pena que pruebes la temperatura cálida de sus aguas, adentrarte metros y metros sin que cubra y disfrutar de los innumerables pueblecitos que bañan las aguas del Mar Menor. 

Esta laguna de agua salada es la albufera del Mediterráneo más grande de Europa. Te propongo visitar algunas de sus localidades, como Los Nietos, Los Alcázares, San Javier… Si te sientas en cualquiera de las terracitas de sus costas, podrás divisar los entrenamientos de la Patrulla Águila, aviones militares que realizan sus prácticas sobre el Mar Menor dejando huella entre las nubes.

San Pedro de Pinatar

San Pedro de Pinatar
Foto: Turismo de Murcia

Para disfrutar de otro punto de vista del Mar Menor, nos iremos ahora hasta San Pedro del Pinatar, es el último pueblo de la Región de Murcia, el extremo de tierra que deja paso al agua del Mediterráneo para conformar esa laguna tan genuina. Mi playa favorita de esta localidad es la Playa de la Llana, una playa rodeada de naturaleza. Para llegar hasta ella atravesaremos las Salinas y saludaremos a los flamencos rosas que habitan en estos saladares. 

La playa de la Llana, con dunas vírgenes y sin construcciones que interrumpan la magia, te invita a pasear hasta el final y divisar la punta de La Manga y las maravillas de la naturaleza.

Comer en el Mar Menor

Tras el paseo y los baños, es hora de comer. Estamos en la costa y lo suyo es seguir disfrutando del pescado fresco. Sugiero una reserva en el restaurante Venezuela, donde podremos degustar sabores murcianos como el pulpo al horno, marineras, caballitos y, por supuesto, gran variedad de arroces en los que ya se puede notar esos aires alicantinos.

Después de comer, os invito a descubrir un rincón muy especial, la Heladería Ferrer, donde cada día elaboran granizados con los limones de su huerto y sirven helados cremosos en un entorno muy acogedor, con una decoración impecable y una terraza entre jazmines y buganvillas que potencia el sabor del verano.

Más al sur

Nos queda hablar del sur de la región. Más allá de Calblanque nos quedan playas por las que pasear y sabores por descubrir. Cartagena es un enclave ineludible, pero otro día os llevaré de paseo por la ciudad de los cartagineses y los romanos, pasearemos por sus calles y hablaremos de sus leyendas. De momento, os invito en este viaje a pasear por el puerto y daros un capricho en el Restaurante Magoga, que ostenta la primera estrella Michelín de la ciudad y donde podrás conocer la ciudad a través del paladar.

No olvidemos que, en 2020 y 2021, Murcia, es capital de la gastronomía y cuando llega el verano, Murcia está en la Costa Cálida. En los meses de julio y agosto, muchos chefs de la región se trasladan a la playa, pero no a descansar, sino a ofrecer sus manjares a los murcianos que se retiran en verano al fresco del Mar Menor. 

El galardonado chef Pablo González, por ejemplo, traslada sus menús a Cabo de Palos, en una terraza idílica desde donde ofrece un viaje gastronómico a pie de playa.

La Azohía, playas entre montañas

Pero la región continúa hacia el sur y hay mucho por descubrir. Bajando por el litoral, nos encontramos con un pequeño pueblecito que, entre montañas, nos deja al descubierto unas playas preciosas, La Azohía. Parece que el tiempo no haya pasado por esta localidad pesquera. Casitas con encanto al borde de la bahía y chiringuitos desde donde se escucha música en directo al caer la noche. Sí, esa música viene del Chiringuito Aloha, pasa y tómate una cerveza, que el calor aprieta.

Pero, a la hora de cenar, si queréis un sitio auténtico, os recomiendo una freiduría de toda la vida: Isla Plana. Es un restaurante sin artificios que se mantiene igual desde sus orígenes, pero donde puedes degustar productos de calidad, a buen precio y con el trato simpático de sus trabajadores.

Las playas de Mazarrón y Águilas

Tampoco quiero olvidarme de las playas de Mazarrón, Bolnuevo es una de las más conocidas, con 1.600m de arena y un paseo marítimo que invita a coleccionar recuerdos veraniegos.

Y, para terminar, os invito a descubrir la playa de los Cocederos de Águilas, un enclave espectacular compartido con Almería. Es un paisaje protegido con fósiles y rocas volcánicas que avisan que, muy pronto, si continúas hacia el sur, llegarás a Cabo de Gata

Como veis, Murcia es gastronomía, historia, belleza, aventura y diversión. En verano hace calor, sí, pero tenemos unas playas increíbles donde refrescarnos cuando el termómetro sube y quien las descubre… se repite a sí mismo: Murcia, qué hermosa eres.


¿Te gustaría descubrir el litoral de Murcia? Te hemos preparado una oferta irresistible para que lo vivas este verano.

  1. Daniel says:

    Gran artículo, te traslada a las playas de la costa murciana, deseando visitarlas en cuanto puedas.

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