Paseo por Olite, entre la historia y el vino

Olite, situado en el centro geográfico de Navarra, es uno de los recursos turísticos culturales, históricos y enológicos más conocidos  de Navarra. Una localidad en la que descubrir un palacio fantástico que nos traslada al esplendor del Bajo Medievo y en la que descubrir la riqueza del vino de Navarra.

Hoy Raquel García , responsable de gestión Turística y cultural de la empresa Rutas Vivamus, nos acompaña en la visita.

Visita a Olite

Olite
Foto: Turismo de Navarra

Comenzamos el recorrido entrando por uno de los portales medievales que da acceso a la ciudad. Llegamos al recinto llamado “Cerco de dentro”, un recinto amurallado con 20 torres  que data de la época romana, y que fue construido en el siglo I.

En el siglo XII, la población de Olite experimentó un notable crecimiento, por lo que se rompen los límites del recinto romano y la ciudad se extiende hacia el sur dando lugar al “Cerco de fuera”. Las mismas calles de esta ciudad poseen un aire medieval y los nombres de las rúas reflejan los oficios y la vida de la gente del Olite medieval: Rúa de la Tafurería, donde se situaba la casa del juego, Rincón de los racioneros

En la Plaza de los Teobaldos nos encontramos la parte más antigua. El llamado Palacio Viejo, en el que hoy se levanta el Parador de Turismo, formaba parte de la fortaleza del recinto primitivo romano y  fue utilizado por los monarcas navarros como palacio.

Dentro de la Plaza de los Teobaldos, se levanta la Iglesia de Santa María, un edificio gótico del siglo XIII. Una reciente restauración ha sacado a la luz buena parte de la policromía que permanecía oculta. En el exterior vemos un atrio que se añadió hacia el año 1432 y le da un aire de grandeza.

Frente al Palacio Real se extiende la alargada plaza de Carlos III. En esta plaza se ubica la Torre del Chapitel o del reloj. En el medievo se controlaba desde esa torre la venta de productos y más tarde fue sede del concejo de la villa. Se le llama también Torre del Reloj porque albergó en el siglo XIV el primer reloj de campana de la Península.

En esta misma plaza, además de la fachada del Ayuntamiento, vamos a descubrir bajo la plaza dos galerías medievales subterráneas paralelas unidas por un muro. Aunque datan del siglo XIV, se desconoce para qué fueron construidas.

Un palacio fantástico

Palacio de Olite
Foto: Javier Campos. Turismo de Navarra

Pero sin duda la gran estrella de Olite, es el Palacio Real. Es la ampliación del Palacio Viejo y fue mandado construir por el Rey Carlos III “El Noble” en el siglo XV y se realizo en estilo gótico civil francés. Nunca ha sido un castillo, ya que no tiene elementos defensivos, y se usaba como vivienda de la Corte Real.

En el primer piso, al cual se accede por una escalera de caracol medieval en la que debemos  fijarnos en las marcas de canteros grabadas en la misma, accedemos a las cámaras del Rey y de la Reina. Para apreciarlo, tenemos que trasladarnos a esa época que se vivió en la Baja Edad Media, una época de esplendor que elevo al Palacio a la altura de las cortes reales europeas más lujosas.

Imaginemos las decoraciones que lo embellecían: delicadas labores de yesería, alicatado, azulejos y vidrieras policromadas…, sus terrazas ajardinadas y, lo más curioso, un jardín colgante, construido para la Reina Leonor de Trastámara, mujer de Carlos III.

El palacio contó también con un pequeño parque zoológico que incluía una “leonera” para leones. Se sabe que hubo camellos, búfalos africanos, una jirafa, ardillas, papagayos y aves exóticas en las proximidades del castillo. Nada queda de ello, pero gracias al registro de los libros de cuentas sabemos que fue un Palacio realmente fantástico.

En la parte inferior del Palacio, encontramos los patios: el llamado del Naranjo , en el que se cubrían ya los naranjos en esa época para que pudieran crecer debido al clima frio que hay en Olite, el patio de la “Morera”, el de la “Pajarera”, con una estructura de nidos, donde se situaban diferentes aves.

Para disfrutar de las vistas completas de todo el Palacio Reall debemos subir a las distintas torres, a cada cual mas medieval: “De las Tres Coronas”, “De los Cuatro Vientos”, cada una con su significado..

Para finalizar veremos el gigante huevo alojado en su exterior. Una curiosa estructura que sirvió como nevera, colocando sucesivas capas de nieve y paja, así es como se conservaban los alimentos.

Experiencia enológica Marco Real

Navarra tiene una excelente ubicación, en pleno valle del Ebro y atravesada por el Camino de Santiago, lo que ha propiciado el cultivo de la vid durante más de dos milenios. La capital del vino de Navarra esta situada en Olite, en donde podremos degustar vinos blancos, rosados y tintos  que acompañan a los alimentos procedentes de la huerta navarra, quesos tradicionales, carnes…

La diversidad climática de Navarra hace que Navarra tenga cinco zonas diferenciadas, cada una con su propia seña de identidad, y en toda Navarra se reúnen mas de 10.000 hectáreas de viñedos. Nosotros nos vamos a centrar en Ribera Alta, situada en el entorno de Olite.

Si hablamos de un vino que fue pionero de la fama que tienen los vinos navarros, es el rosado. La calidad del vino rosado ha ido mejorando con los años. La Garnacha es la variedad habitualmente empleada. El 100% de las uvas empleadas en su elaboración son tintas y se necesitan mas de dos kilos de uvas para obtener una botella de ese vino rosado.

Los vinos tintos se elaboran en su mayoría con Tempranillo, que es la más cultivada en la región, vinos que se pueden disfrutar tanto jóvenes como crianza.

No podemos olvidarnos de los blancos con la variedad de uva Chardonnay, que se ha adaptado muy bien a Navarra, así como Sauvignon Blanc, Garnacha Blanca y Malvasía, o  Viura.

Muy conocidos y típicos también son los Blancos dulces, elaborados con la variedad Moscatel, perfectos acompañantes de postres, foie, queso de cabra y buenos momentos.

Vamos a vivir una experiencia única en Bodegas Marco Real situadas en Olite, una de las bodegas mas importantes dentro de la D.O. Navarra. Es la bodega de mayor dimensión de Olite.  La visita guiada recorre dos de las bodegas; “Señorío de Andión” y “Marco Real”. Entre las dos bodegas descubriremos y disfrutaremos de la “Sala de Aromas”, un proyecto pionero en Navarra en el que vamos a poner a prueba nuestras capacidades olfativas de una manera divertida, a través de un viaje por más de 40 tipos de aromas del vino.

¡Qué mejor manera de terminar nuestra visita a Olite que con una cata de vinos!

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