Escapada a Gran Canaria, ¡esta vida es un regalo!

Cierra los ojos para sentir una brisa perfumada de alisios que humedece tus labios y oler unos granos de café moliéndose a mano de los únicos cafetales de Europa cerca del mar…

¿Te imaginas un lento paseo por “La Venecia del Norte” o asomarte a un cráter plantado con viñas de genes de camellos que sobreviven con poca agua…?

Sueña con las caricias del siroco mientras te tumbas en la arena negra para ver pasar el mar de nubes. Trasládate a las montañas sagradas de 14 millones de años de edad llenas de flora de la Macaronesia para soñar o ¿prefieres una tarde comiendo el famoso bocadillo de calamares en la orilla de la playa de Las Palmas de Gran Canaria?

Quizás eres un surfista y te seduce más un bañito en la orilla de un mar embravecido vestido de espuma blanca dando nalgadas lleno de energía…

Atrévete a cerrar los ojos y viajar conmigo a tres superlugares de la isla redonda.

Gran Canaria a través de mis ojos tiene una manera fantástica de ser, es un
paraíso de posibilidades. Es el lugar donde nació mi hijo Marcos y me han
pasado las mejores pequeñas cosas de la vida.

La isla entera es mágica con un largo inventario de recursos turísticos, muchos secretos y mensajes ocultos, pero esta vez prefiero darles una sugerencia de un planazo para soltar piernas en lugares espectaculares, donde el tiempo se detiene para llenarse de amor y felicidad. Tres lugares donde el aliento se entrecorta y vuelves a escuchar los latidos del corazón.

Les propongo un viaje para vivir unos momentos llenos de grandes instantes inolvidables y gritar al mundo: ¡ESTA VIDA ES UN REGALO!

Dunas de Maspalomas, mar de relajación

Dunas de Maspalomas Gran Canaria
Dunas de Maspalomas. Foto: Tato Gonçalves

El primer sitio es un lugar para pisotear la arena ondulada por el viento
relajándose bajo el sol que brilla sin timidez, recibiendo la energía vital con un horizonte difícil de olvidar, el del Atlántico, siempre presente con su azul tranquilizador.

Un amanecer pisando las olas de la arena de las dunas de Maspalomas, un mar de relajación. Un lento paseo por las inmensas dunas idóneas para fortalecer los músculos y al llegar a su palmeral, El Oasis, pararse, desconectar del mundo, hacer algunas posturas de yoga y la respiración Ha. Si vives estresado día tras día es la mejor manera de olvidar toda la negatividad, relajarse y sonreír mucho, regalar los abrazos a nuestro
cómplice de viaje.

Al pasar la lengua por nuestra piel pueden darse cuenta que estamos salados sin meterse en el mar. El viento nos baña también, somos una parte del paisaje, hechos de salitre y volcán.

Cuando llegues a la orilla recibirás un baño regenerador de energías sin las miradas ajenas en una playa sin fin. Si te apetece, hay una franja para los nudistas y puedes disfrutar al desnudo. Después de este baño sales del agua con la pasión contagiosa por la vida, con la fuerza para superar todas tus metas y, sobre todo, con mucha hambre de vivir momentos sabrosos.

La Aquarela, un restaurante con estrella para mimar los sentidos

Restaurante La Aquarela
Foto: Restaurante La Aquarela

Nace la búsqueda de perspectiva perfecta para mimarse en la mesa bien
servida con muchos orgasmos gastronómicos.

Para ello no hay mejor plan que reservar la mesa en La Aquarela. Es un restaurante con una Estrella Michelin situado en el Barranco de La Verga, en los lujosos apartamentos Aquamar, junto a la playa de Patalavaca en el sur de Gran Canaria.

Un templo para disfrutar inmensamente de un viaje gastronómico. Puedes elegir de la lista de los platos a la carta, un largo Menú Aquarela o saborear el magnífico Menú Experiencia.

Vale la pena disfrutar del esfuerzo de su propietario Gregorio Fernandez y un gran equipo que, desde hace 30 años, han apostado por un lugar que sorprende por la calidad de la materia prima que utilizan en su cocina, agrada con sus miles de detalles y la elegancia en el servicio. La Aquarela ha conseguido crear un ambiente romántico con una enorme bodega con una lista de vinos que refleja la gran cultura del vino.

Merece la pena coger el avión para consentir a tu pareja y a ti misma. Es una experiencia para vivir, un menú sin prisas con un descanso entre platos que te sorprenderán con texturas y sabores únicos, con sorpresas que inspiran escapar más a menudo de la gris rutina que mata pasiones.

El largo menú es la segunda manera bonita de parar el tiempo en esta isla,
mimarte, quererse, conectar con el arte subjetivo y abierto de las sinergias de aromas, sabores, texturas, incluso colores.

Agala 1212, un vino de altura

Rasa en bodega Gran Canaria

Después de perderse en las dunas y sorprender los sentidos en una mesa de
un restaurante con estrella Michelin, nos toca el tercer lugar en esta isla. Es la visita donde se elabora la bebida más estimulante, variada y complicada del mundo. ¡Nos vamos de cata de vinos!

Un buen vino hace temblar a todas tus papilas gustativas y entre las viñas siembra el placer con muchos susurros.

En Gran Canaria funciona bien el enoturismo, incluso hace poco arrancó una nueva Ruta del Vino, donde participan 57 establecimientos ofreciendo catas de vinos de la isla. Muchas son las bodegas que reciben los visitantes pero me apetece llevarles a la zona donde nació el vino Agala 1212 que obtuvo la Gran Medalla de Oro en el concurso de Agrocanarias 2020.

Bodega Bentayga Gran Canaria

Nos vamos a un paraje de ensueño, al Parque Rural del Nublo, Reserva
Mundial de la Biosfera, situado en la cumbre de la isla.

Propongo perderse entre las parcelas de viñas, sentir la tierra descalzos mirando al Roque Nublo, dejarse hechizar por un balcón con las vistas al Teide. Es el lugar donde la montaña más alta de España, con 3.718 metros sobre el nivel del mar, te observa desde la isla de frente y, con la bebida más noble de todas en la mano, despierta tus deseos inconfesables.

Rasa caminando entre viñedos en Gran Canaria

Al momento de estar quietos nacen enormes ganas de presumir de la belleza del paisaje que nos rodea. Quizás es el lugar más instagrameable de los tres.

La bodega Bentayga es un proyecto familiar con idea clara de elaborar
vinos de alta calidad que se encuentra en las cuevas naturales de la montaña sagrada de los Guanches, excavadas hace 200 años. Estando dentro de la bodega se nota que aporta unas condiciones idóneas de humedad y temperatura para mantener a sus vinos para que tengan una crianza pausada.

Bodegas bentayga Gran Canaria

En la botella sale marcada la altitud de cada parcela. Se presume de la excepcional situación del viñedo en la cumbre de la isla en la etiqueta de cada botella.

En este viñedo hay una gran diferencia de temperatura entre el día y la noche que permite una maduración más lenta. El contraste de inviernos fríos con veranos calurosos, lo digo porque pueden necesitar un buen abrigo.

Agala es una palabra aborigen bereber que hace referencia a un monte alto y todo el entorno de este vino te hace cerrar los ojos para soñar. El vino Agala 1212 es una mezcla de dos variedades de uvas: Vijariego y Tintilla con 12 meses de crianza en barricas de roble francés y 12 meses en la botella.

Algunos vinos lloran antes de entregar el placer con lágrimas densas y lentas suplicando un poco del tiempo para evolucionar en la copa y, en este lugar mágico, nos parece tan fácil detener el tiempo… soñar y así es como se nos regalan los buenos recuerdos, guárdalos porque al volver de este viaje te harán sonreír.

El vino en la parcela a 1212 metros de altura aparece con precioso rojo cereza oscuro, cubierto de color más terrenal en los ribetes. Al mover la copa sube el aroma complejo de frutas maduras, a sensuales notas de vainilla y hojas de tabaco fresco. El perfume sutil recuerda las arabescas
flores que acompañan las viñas con orientación de las filas Noreste -sureste.

Copas de vino con Roque Nublo. Foto: Tato Gonçalves

Mientras nos dejamos seducir por el Roque el vino regala la provocación de
especias, de monolitos basálticos. Desde el primer sorbo es placentero con su potente frescura. Cada trago es armonioso lleno de una jugosa acidez
agradable y taninos pulidos. Al tragar es salino, con una rica sensación
ahumada que recuerda su origen, sabe a esa montaña sagrada con infinita
energía donde estamos sentados escuchando la historia de la bodega.

Cierro los ojos y me sabe a un sueño cumplido de una escapada a Gran
Canaria
, tantas veces aplazada y otras tantas robada por otros destinos. Pero, créeme, el momento es ahora, vale la pena formar parte de esto.

Atardecer en Roque Nublo

Los sorbos del vino convencen más que las palabras, compartir sin prisas es alargar el placer y te deseo vivir estos lugares como yo los viví, a través de mis ojos llenos de amor.


Rasa Strankauskaite es una eterna estudiante de la vida, una sumiller afortunada  que lleva ya unos 30 años de relación  íntima con los vinos canarios.

Ella vive rodeada de la cultura del vino, ama vender la felicidad  a través de las experiencias con la bebida más noble de todas, que es el vino. Es su manera de viajar por los profundos pozos de la memoria, su pasión, su hobby, su trabajo, es la filosofía de su vida.


¿Quieres escaparte a Gran Canaria? Te hemos preparado una oferta irresistible para que la hagas realidad.

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