Recorrido por Mallorca, la Perla del Mediterráneo

Cuando el compositor polaco Chopin visitó Mallorca en 1838, automáticamente y sin saberlo, se convirtió en el primer turista oficial de la isla. Ya le habían dicho que era el mejor lugar de Europa para recuperarse de sus enfermedades respiratorias y vivir en toda su plenitud el amor que sentía por su acompañante, la escritora George Sand.

Más adelante, a mediados del siglo XX empezaron a llegar a la isla visitantes de todo el mundo atraídos por el clima suave, los numerosos enclaves cargados de historia, la belleza de sus playas y la tranquilidad de sus montañas.

Ya pelearon y comerciaron por su posesión hace muchos siglos fenicios, cartagineses, romanos, árabes, turcos… y, por supuesto, británicos y franceses que han dejado una profunda huella en el conjunto balear. Como vemos, Mallorca ha tenido muchos amantes, y no es de extrañar ya que posee auténticas maravillas que les invito a descubrir.

Recorrido por Palma de Mallorca

Catedral de Mallorca
Catedral de Mallorca

Empecemos por su capital, Palma, rica en patrimonio cultural con rincones íntimos de aires árabes y judíos

O espectaculares, como su magnífica Catedral gótica, en cuyo interior, la remodelación del artista contemporáneo mallorquín Miquel Barceló aún sigue levantando ampollas entre sus detractores.

Recomiendo pasear las calles de Mallorca dejándose llevar por los colores, sonidos y sabores, como los que nos regala la confitería Forn des Teatre donde es indispensable comprar las obligatorias ensaimadas para nuestro disfrute o el de nuestros amigos y familiares, o dejarse encantar por las decenas de variedades de dulces y gatós típicos de la isla, con una calidad y sabor insuperables.

Forn del Teatre Palma de Mallorca
Forn des Teatre

Baños árabes, palacios como La Almudaina o Sa Llotja, el famoso Castillo de Bellver o el elegante Paseo Marítimo, lleno siempre de yates de lujo e impresionantes cruceros, completan la visita a la capital de la isla, que siempre puede ampliarse visitando museos como la fundación Pilar i Joan Miró o el Diocesano.

Valldemosa, el descanso de Chopin

Valldemosa Mallorca
Torre de la Real Cartuja de Jesús de Nazareth

Muy cerca de allí se encuentra Valldemosa, el lugar escogido por el ya mencionado Chopin para su descanso. Aún puede visitarse la celda del monasterio cartujo que guarda celosamente su piano. Aquí aprovecharemos para tomar unas exquisitas cocas de anís o unos delicados gatós de almendra y avellana, aunque los mejores son los de patata o papa, para nosotros los canarios.

Si giramos la cabeza, veremos a nuestro alrededor el embrujador paisaje que parece abrazar el enclave. Montañas rebosantes de olivos y encinas, la hermosa torre de la Real Cartuja de Jesús de Nazareth, con azulejos de vivas tonalidades azules que centellean bajo el sol mallorquín, y sobre todo el constante contraste entre el verde y el ocre, la vegetación y la piedra, la naturaleza y el hombre.

Dejando atrás Valldemosa nos acercaremos  a admirar la fabulosa Sa Foradada, una roca con un enorme orificio natural, apenas unida a tierra firme, donde podremos disfrutar del que es sin duda el mejor atardecer de la isla.

Tren a Soller, el Valle de Oro

Tren a Soller Mallorca

Debemos volver a Palma para embarcarnos en un recorrido histórico, el que realiza un centenario tren de madera que parte de la capital y llega, tras 28 km de recorrido y varios túneles inquietantemente largos, a la preciosa ciudad de Soller.

Soller es famosa por la belleza de sus edificios y sobre todo por la calidad de su gastronomía, con productos de primera clase como el vino, las naranjas, el aceite y sobre todo sus quesos y embutidos. Toda esta fiesta para nuestros sentidos podremos disfrutarla en el mercado de la Plaza de España. Después de satisfacer nuestros estómagos debemos caminar sus calles peatonales, repletas de casas señoriales y detalles históricos como los famosos lavaderos.

Puesto en el mercado de Soller, mallorca
Puesto en el Mercado de Soller

Mar y montaña, huerta y pedregal, valle cerrado y pueblo abierto, Soller es villa señorial y mercantil, llamada así por los árabes, ya que Soller significa Valle de Oro, quizá por los redondos y dorados frutos de los naranjos y limoneros que rodean como un mar a la población.

Rumbo a Cabo Formentor y a calas tranquilas

Cabo Formentor
Faro del Cabo Formentor

Subimos ahora hacia el noreste, recorriendo carreteras sinuosas con unos paisajes montañosos espectaculares, rebosantes de viñedos, naranjos, almendros y decenas de molinos de viento, que nos llevan directamente al Cabo Formentor. A 384 metros de altura y con unas vistas que quitan el aliento, el faro domina el paisaje en kilómetros a la redonda, en un entorno que merece su apodo, ”El punto donde se encuentran los vientos”.

Seguimos nuestro recorrido hasta Capdepera, donde no podemos dejar de visitar su castillo, que hará las delicias de los amantes de la historia y desde donde obtendremos una vista espectacular del canal de Menorca, que separa Mallorca de la isla del mismo nombre.

La localidad, aparte de  un imponente faro y la famosa Cala Ratjada, nos ofrece un rincón más íntimo, menos masificado, donde pasar un estupendo y relajado día de playa, Cala Torta.

Cala Torta, Mallorca

Tesoros del Este

Cala Mallorca
Cala Agulla

Permítanme un consejo. Si quieren completar una jornada de arena y agua marina, sobre todo para disfrutar de un atardecer espectacular, acérquense cuando todavía al sol le queda una hora de vida hasta la Cala Agulla. Esta cala alejada de las masificadas playas del este es la imagen más típica de los limpios arenales de aguas transparentes y cálidas rodeados de bosques que parecen tocar la orilla, con unas puestas de sol que hacen vibrar los colores y que quedarán grabadas en nuestras retinas para siempre.

No podemos dejar el este de la isla sin acercarnos al precioso pueblo de Artá, formado por callejuelas y edificios medievales donde parece haberse detenido el tiempo y un mirador que nos permite vislumbrar el mar detrás de los bosques, fincas y extensos campos de cultivo.

Artá
Artá

Maravillas naturales hacia el sur

Bajando hacia el sur debemos hacer una parada obligatoria para visitar una maravilla de la naturaleza, las Cuevas del Drach, con cuatro enormes salas que custodian un gran lago subterráneo a 40 metros bajo tierra, que tendremos la suerte de cruzar en barca mientras resuena en sus techos, llenos de estalactitas, las notas de la música de varios violines.

Cuevas del Drach
Interior Cuevas del Drach

Al llegar a la parte más meridional de la isla, encontramos el Arenal de Sa Rápita, una espectacular playa de fina arena blanca donde podremos descansar tras una maravillosa jornada de visitas.

Arenal de Sa rapita Malllorca
Arenal de Sa Rápita

Aventuras en Cabrera

Isla de Cabrera
Isla de Cabrera

O si lo preferimos y no queremos relax sino seguir corriendo aventuras, nos bastará acercarnos a la cercana Colonia San Jordi, donde podremos tomar un barco que nos llevará a una isla llena de historia y misterio, Cabrera. La isla, que es el único Parque Nacional de Baleares, está a tan sólo 18 km de Mallorca y  podremos inspeccionarla a pie, después de seguir las normas dictadas por los guardas. Así de frágil es este entorno. De cualquier manera vale la pena tanto el paseo en barca como el hecho de seguir unas normas para proteger y disfrutar de una pequeña isla que siempre estuvo aislada de cualquier tierra firme. Tanto que aquí fueron encerrados durante años los franceses derrotados en la Guerra de Independencia española.

Última parada, Inca

Un último paseo por los pueblos del interior nos lleva a Inca, motor económico de Mallorca durante siglos y conocida en todo el país por las calidad de su calzado, que permitió que las familias se enriquecieran y construyeran enormes caserones e iglesias.

Inca
Inca

Y todo el mundo sabe en Mallorca que las sabrosas galletas que se comen en toda la isla han salido de sus numerosos y afamados hornos. Por eso los mallorquines dicen que Inca fue antes mercado que pueblo, cuyos orígenes hunden sus raíces en un pasado musulmán rico y esplendoroso, rodeada de fuentes y torrentes que regaban enormes campos de cultivo donde crecía todo tipo de hortalizas, plantas de fibra textil y el mejor azafrán de España.

Mallorca es, como vemos, un destino perfecto para unas vacaciones ideales. Seguro que por muy exigentes que seamos la isla es capaz de ofrecernos rincones para todos los gustos, ya sea playas de arena rubia y aguas cristalinas, monumentos impresionantes y cargados de historia, rutas senderistas que nos llevan por el corazón de la Sierra de Tramuntana, experiencias gastronómicas de una calidad sublime, un contacto con la naturaleza casi constante y sobre todo la sensación de querer quedarnos allí para siempre. Todo esto y mucho más es Mallorca, la Perla del Mediterráneo.


Roberto González (El vuelo de Hermes) es un viajero apasionado y empedernido que ha recorrido más de 70 países de todas las maneras posibles. Gran crucerista, ha surcado los mares en más de 40 grandes barcos. Colaborador de Radio Nacional de España con una sección de viajes semanal y conferenciante habitual en varios espacios culturales de Canarias.

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